Es un procedimiento que se realiza en pacientes que acuden por inconformidad estética (tamaño y/o posición de sus mamas, diámetro areolar, etc.) así como por dificultad física (dolores de espalda, cuello y hombros, vicio en su postura, desviación de su columna vertebral, etc.). El nuevo volumen mamario, se decide en base al tamaño del tórax y a los deseos de la paciente, teniendo siempre en mente un resultado estético, agradable y armonioso.
Como en todo procedimiento quirúrgico, recomendamos suspender toda sustancia que aumente el sangrado intra-operatorio, como son las aspirinas (aspirinetas, bayaspirinas, etc.), complejos vitamínicos, alcohol y el tabaco fundamentalmente. Esta suspensión recomendamos sea por 10 a 15 días antes de su cirugía y mantenerla durante la primer semana post-operatoria. Así mismo recomendamos tomar Árnica montana en los días previos a su procedimiento, para disminuir el sangrado intra-operatorio y acelerar su recuperación post-quirúrgica. Sugerimos nos comunique si está padeciendo algún proceso infeccioso (fiebre, gripe, diarrea, etc.) o si está recibiendo cualquier otro tipo de medicación, esto es MUY importante.
Se realiza con anestesia general, fundamentalmente. Existen múltiples técnicas, por lo que cada cirujano utiliza la de su preferencia o mayor experiencia. Las cicatrices resultantes pueden variar en su forma, siendo la más habitual la “T” invertida o en forma de ancla. Se elimina el tejido mamario en exceso y se devuelve a la mama una forma más pequeña, agradable y natural. La areola se re-posiciona a un nivel más elevado, y el exceso de piel de la parte inferior mamaria, se eliminan. Existen situaciones extraordinarias o imponderables, como en todo procedimiento quirúrgico, que deben ser explicadas por el profesional tratante.
Se da el alta al recuperarse el paciente, por la tarde o al día siguiente. Se indica analgésico y antibióticos, en los primeros 3 a 5 días. Se retiran drenajes a las 48 o 72 hs de operada. Se recomienda NO realizar esfuerzos ni movimientos bruscos con los brazos en los primeros 10 a 15 días, luego se va retornando lentamente con las actividades habituales. Se recomienda usar prenda de vestir de compresión (sostén o corpiño SIN varilla) por 30 días. La forma definitiva de la nueva mama, se obtiene a los 4 a 6 meses, cuando el proceso cicatrizal está avanzado y los tejidos se han acomodado nuevamente a los efectos de la gravedad. Recomendamos la realización de terapia de recuperación (ultrasonido, drenaje linfático, etc.) para una mejor y más rápida re-inserción laboral y social.